Enterate d elas últimas novedades
Inicio
Turismo en Navarro
   

:: Turismo en Navarro

Navarro una Ciudad pequeña con la historia metida en los huesos está a tan solo 100 Km. de la Capital, con una buena particularidad tiene tres accesos uno es a través de la Ruta 47 que nos une con Luján, otro el más conocido tal vez, es por la Ruta 200 que nos une con Las Heras y todo el conurbano del Oeste de la Capital, y también por la Ruta 41 que nos conecta con Lobos hacia el Sur Oeste y Mercedes hacia el Noroeste.

Con elegantes boulevares arbolados, con palmeras que hacen a sus entradas muy pintorescas, Navarro ofrece verde, aire fresco y deportes náuticos a viento en su espectacular y bellísima  laguna con los mejores atardeceres de la República y además tradicionales platos de campo, como así también sus comidas bien caseras, en los restaurantes del pueblo

Siempre fue un pueblo lechero, lleno de tambos y chacras. Surgió en 1767 como guardia fronteriza contra el asedio indígena: el capitán Miguel Navarro, de la expedición de Juan de Garay, se instaló con sus soldados cerca de la laguna, para explorar la zona. San Lorenzo de Navarro recién fue reconocido como partido en 1798. La réplica exacta de aquel fortín reluce con sus ranchos de adobe y paja. Otra postal antigua es la estación de trocha angosta, hoy Museo Ferroviario atendido por el señor Martino con todo su conocimento y que siempre está a disposición del cliente turista.

La laguna de 220 ha es ideal para nadar, pasear en bote y canoa y pescar tarariras y carpas. Durante el crepúsculo, si el cielo está limpio, el espejo de agua se tiñe de un tono rojizo. El camping municipal, bien forestado, cuenta con mesas, bancos, fogones, duchas, sanitarios, proveeduría, juegos infantiles, sectores deportivos. Son especiales los atardeceres, para observar una isla artificial, a la que conduce un puente.

Dentro del Camping Municipal se encuentran las cómodas y lujosas Cabañas Laguna Soleada con 7 cabañas para hacer del hospedaje realmente un placer, todas frente a la laguna mirando esas puestas de sol realmente excepcionales. Y la esmerada atención de sus dueños hacen del lugar un disfrute del descanso, todas con dormitorio, cocina con horno, mesada de mármol, heladeras, termotanques, agua caliente, agua corriente, baño completo con cerámicas hasta el techo, cada una con sus parrillas individuales, y son hasta 4 personas
  
En Navarro también hay un club de golf de 9 hoyos, con restaurante. Junto a la ruta 200 están el Aeroclub y el Complejo Deportivo Municipal, que tiene canchas de rugby, velódromo y autódromo y hoy también un Canódromo ejemplar. Cerca, está el hipódromo de Trote, donde se organizan carreras de trote con jockeys sentados en unos livianos sulkys tirados por caballos.

A 5 km del pueblo por ruta 41, está el actual Parque Dorrego, un museo con cartas y documentos de época recuerda el sitio donde Juan Lavalle fusiló a Manuel Dorrego el 13 de diciembre de 1828.

En el pueblo, vale la pena recorrer la iglesia San Lorenzo Mártir (de 1870). Conserva una imagen de Cristo tallada en madera hace más de 450 años en Perú. A su vez, el Museo Histórico atesora testimonios locales y regionales y el Museo de Ciencias Naturales y Paleontología exhibe fósiles encontrados en la zona.

El restaurante La Lechuza es un clásico de Navarro: un viejo boliche de campo en otros tiempos fue pulpería, se corrían carreras cuadreras y se bebían copas, que mantiene intacta su estructura original. El nombre se debe a las abundantes bandadas de lechuzas en la zona. Desde su inauguración en 1967, ofrece un menú fijo, que incluye empanadas fritas, pollo al horno de barro con papas y batatas, ravioles caseros de espinaca y flan con dulce de leche de la zona (una verdadera exquisitez). Tiene juegos para chicos, cancha de tejo y una barra al aire libre, para saborear un vermout antes del almuerzo.

Otro lugar a tener en cuenta es el restaurante de campo con dormys La Fernanda, el antiguo casco de la estancia de los Tueso, una familia tradicional de aquí. Un par de horas después del desayuno —bien casero—, es el turno de las empanadas, tabla de fiambres y quesos, locro, matambre arrollado, tortillas y parrillada con papas fritas y ensaladas o pastas de verduras y postre. Para la tarde, hay equipos de mate disponibles, pastelitos caseros y tortas fritas. Se puede pasear en sulky y a caballo, visitar una granja y una huerta y tirarse a la piscina.

En El Rastro, Restaurante de Campo con un casco de 1870, y con la esmerada atención de Miriam Díaz y su familia, se puede disfrutar del menú que incluye fiambres y quesos, empanadas, sorrentinos rellenos, ternerita con papas y batatas y postres caseros. También aquí esperan, al caer la tarde, el mate y las tortas fritas.

También se cuenta con la Estancia La Chiquita, Restaurante de campo que incluye hasta una Capilla para ceremonias religiosas de casamientos, pileta, platos exquisitos de campo, una granja con diversidad de animales, cancha de football y la atención esmerada de sus propietarios.

El Almacén Museo La Protegida, es un ambiente acogedor que nos traslada a principios del siglo XX...y rememora el tiempo en que las Pulperías comenzaban a convertirse en Almacenes de Ramos Generales.
Un lugar en el que la historia del pueblo se combina con sus sabores, su música y su cultura.

El viejo Hotel Buenos Aires hoy sólo Restaurant Buenos Aires, conjugan en el pueblo una tradición histórica de la comida casera, que comenzando por el año 1963, en que Héctor Salcedo y su esposa se ponen al frente de este acreditado negocio. Actualmente es un sitio tradicional, donde se percibe el bienestar que brindan los lugares con historia, ¡ Que vaya si las tiene el Hotel Buenos Aires!.
Basta con entrar al comedor principal y sentir el mismo sabroso aroma de las
 
iINICIO COMERCIOS SERVICIOS CLASIFICADOS MAPA TURISMO HISTORIA TEL. UTILES LINKS CONTACTO
DISEÑO WEB L.H. • © 2008 L.H. - Todos los derechos reservados